Todos conocemos el SHAKA (también llamado «Hang Loose»), el mítico saludo hawaiano extendido a todo el mundo como símbolo del «Espíritu Aloha». Se usa para saludar, dar las gracias o para recibir a los amigos siempre rodeado de un halo de «good vibes».

En plena crisis del Coronavirus, se nos ocurren algunas razones por las que usar el shaka a modo preventivo si nos encontramos con alguien en el camino al supermercado, el estanco o mientras sacamos al perro camino de la tintorería:

  1. El apretón de manos y el beso son los saludos mediante los que se propagan la mayor parte de los besos.
  2. El choque de manos transmite la mitad de bacterias que el apretón de manos.
  3. El choque de puños transfiere el 90% menos de gérmenes que el apretón de manos
  4. El shaka, siempre que se mantenga la distancia de seguridad de 1 metros, es el saludo 100% seguro.

Los orígenes del Shaka

No está claro el origen del saludo shaka. La tradición popular predominante atribuye el gesto al hawaiano Braisitu de Vicente de Laie, que perdió los tres dedos medios de la mano derecha en un accidente laboral en la central azucarera de Kahuku, en la isla de Oahu. Debido a esto, le asignaron el puesto de vigilar el tren del azúcar. Su gesto de «todo despejado» con dos dedos se dice que, con el paso de los años, se extendió y se convirtió en el «shaka»

Otra teoría relaciona el origen del shaka con los inmigrantes españoles de Hawái que invitaban a los nativos amistosamente a tomar un trago utilizando este gesto.​